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Los universitarios ganan empleabilidad. Una iniciativa en Internet permite a las empresas participar en los planes de estudio

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J. M. S. Mejorar la empleabilidad de los universitarios. Ése es el objetivo fundamental que persigue una iniciativa precursora que acaban de poner en marcha la Cámara de Comercio de Madrid y la Fundación Universidad Empresa (FUE). Mediante una plataforma de Internet denominada UE-Converge (www.ueconverge.com) ofrecen a las compañías la posibilidad de participar en los debates para rediseñar los planes de estudio de las 16 universidades madrileñas, tanto públicas como privadas. Todo ello con la intención de adaptarse lo mejor posible a las directrices marcadas por el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que debe estar completado en 2010 y que, entre otros objetivos, persigue una mayor adaptación de los centros universitarios al mercado de empleo.

Más de 200 empresas, de 22 sectores de actividad, ya están registradas en el proyecto a través de sus departamentos de recursos humanos
Más de 200 empresas, representantes de 22 sectores de actividad y con más de medio millón de empleados en total, están ya registradas, a través de sus departamentos de recursos humanos, en este proyecto. Según Salvador Santos Campano, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, del éxito del proceso iniciado con la declaración de Bolonia de 1999, que debe conducir a la plena operatividad del EEES dentro de tres años, "dependerá, en gran medida, la calidad de la formación que recibirán nuestros futuros profesionales, así como la salud de nuestro mercado laboral y la competitividad de nuestras empresas".

Para conseguir este objetivo, un comité de expertos, formado por representantes de las 16 universidades, se encarga desde octubre de diseñar, conducir y evaluar el debate con las firmas participantes, además de formular aquellas preguntas y dudas que los centros educativos quieren trasladar a las empresas a fin de mejorar sus planes de estudios. "El objetivo es detectar las diferencias que existen entre las competencias demandadas por el mercado laboral y las adquiridas por los universitarios en su periodo formativo", sintetizan los artífices de esta plataforma.

Según Fernando Martínez, director gerente de la FUE, el proyecto UE-Converge "aborda en una primera fase, que se prolongará hasta finales de este año, tres trabajos de análisis: primero, el de las competencias genéricas que debe poseer todo titulado universitario, para posteriormente analizar las competencias específicas por titulaciones y familias de titulaciones, así como concretar las propuestas de nuevos títulos". Por último, las universidades implicadas podrán ya poner en marcha las nuevas prácticas académicas, iniciadas a través de Internet.

Las habilidades más importantes a la hora de desempeñar cualquier trabajo pueden reducirse a cuatro.

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GRIKER ORGEMER
                  
Cada trabajo nos pide cosas distintas, cosas que nosotros "traemos de casa" o que podemos aprender por el camino. Pero básicamente todas ellas se reducen a cuatro, que deberemos poner en juego según lo exijan nuestros objetivos y por las que se determinará nuestro valor para la empresa (lo que afectará a nuestro salario, nuestras posibilidades de promoción, nuestro prestigio? ¡casi nada!). Dejemos claro cuáles son estos cuatro componentes que hemos de vigilar siempre de cerca para posicionarnos siempre entre los mejores:

- Los conocimientos (saber qué):

Los conocimientos se incorporan a través de los sentidos, pero no sólo se adquieren en situaciones de aprendizaje formal (como cursos o seminarios), también provienen de la experiencia en situaciones cotidianas o extraordinarias durante cualquier momento de nuestra vida. Una cosa ha de quedar clara: la posesión de conocimientos no asegura que éstos vayan a ser utilizados en el trabajo. Antes será necesario recordarlos en el momento oportuno, lo que depende:

- Del número de ocasiones para el recuerdo que se presenten en el tiempo. Por ejemplo, de poco servirá conocer el funcionamiento de cierta tecnología si no tenemos acceso a ella durante años. En este caso, la aplicación de ese conocimiento se olvidará, y más tarde también lo hará el propio conocimiento.

- De las estrategias que se utilizan para recordar. Unos serán más capaces que otros en darle un significado especial a un conocimiento, en organizarlo, conservarlo y aplicarlo. Esto facilitará su recuerdo.

- Las habilidades (saber cómo):

El guía turístico puede tener muchos conocimientos de la historia de sus recorridos, pero si no sabe transmitírselo a los turistas, nunca tendrá un desempeño adecuado.

Las habilidades son cadenas de comportamiento motor y/o mental, almacenadas en la memoria, y que se recuperan cuando las necesitamos para relacionarnos con el medio. Exigen mucha práctica a fin de que puedan automatizarse.

El dominio de una habilidad siempre estará en función del mayor control automatizado de la misma, y ésta estará más automatizada cuanto más se haya practicado. Algunas, más complejas, necesitarán más práctica - como el aprendizaje de idiomas - o menos - como conducir un automóvil. Por eso es importante que aquello que se aprenda en cursos de formación se pueda practicar en el puesto.

Pero más importante aún es evitar automatizar determinadas habilidades de manera defectuosa. Es lo que comúnmente se ha denominado malos hábitos de trabajo. El problema tiene más posibilidades de ocurrir cuando el aprendizaje se construye de un modo autodidacta, o simplemente de la experiencia, sin que medie influencia teórica alguna.

- Las actitudes (querer):

Las actitudes representan creencias, valores, convicciones, ideas preconcebidas, prejuicios y temores relacionados con las diferentes cuestiones que nos rodean. Las actitudes se adquieren desde edades muy tempranas fundamentalmente por influencia social, pero la experiencia y el filtro racional también influyen decisivamente en su formación y modificación.

Las actitudes tienen un claro componente afectivo, muy asociado a la propia identidad de las personas. Pero cualquier actitud necesita justificarse racionalmente (no admitiríamos nunca ser tan emocionales). Es decir, queremos justificar con razones más o menos sólidas nuestra manera de pensar y sentir. Por último, cada actitud se manifiesta en nuestro comportamiento de una determinada manera, haciendo las cosas por las que los demás nos conocen y nos etiquetan.

Las actitudes orientan tu comportamiento. En el ámbito del trabajo, las actitudes se definen como una toma de posición ante el puesto, los compañeros, la dirección, el jefe inmediato, la formación, el paciente, etc. Este posicionamiento puede ser positivo, neutro o negativo, y se manifiesta en un sentimiento de atracción, indiferencia o rechazo.

- Las aptitudes (poder):

Una aptitud es una capacidad natural o adquirida para desarrollar determinada actividad. Podemos hablar de un potencial que se puede manifestar ahora o en el futuro.

Los seres humanos no somos buenos ni malos en todas las tareas. Por el contrario, destacamos más en aquellas actividades que requieren la intervención de nuestras aptitudes principales más fuertes (aptitud verbal, numérica, espacial, aptitud para las segundas lenguas, aptitud musical, aptitud estética, aptitud para trabajos monótonos, etc.). Las aptitudes son muy estables en el tiempo, y de alguna manera marcan el límite a lo que las personas pueden dar de sí.

No olvides, por tanto, ninguna de estas capacidades, factores, rasgos, características? que definirán tu valor como profesional. En la medida en que los cuides y los alimentes regularmente afianzarás tu posición profesional estés donde estés, ya seas autónomo, funcionario o asalariado.

Un 42% de los españoles considera que recibe un buen sueldo

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Según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo
 
Según la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, elaborada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), un 42% de los españoles considera que recibe un buen sueldo por su trabajo frente al 26,2% que considera lo contrario. Hay que resaltar que el 30,5% se mantiene en una posición neutra respecto a esta cuestión (ni de acuerdo ni en desacuerdo).
 
En los sectores Agrario e Industria es donde se presentan los mayores porcentajes de insatisfechos con su salario (41,1% y 33,3%, respectivamente). Según el sexo del trabajador, se observa que un 44% de los hombres consideran que reciben un buen sueldo frente al 38,7% de las mujeres. Teniendo en cuenta la edad, el porcentaje mayor de desacuerdo se sitúa en la franja de 16 a 24 años con un 30,1%.

Menos de 40 horas a la semana

En cuanto a las horas de trabajo, los resultados apuntan a que los españoles no pasan más de 39,3 horas semanales de media en el trabajo, con la excepción de los trabajadores del sector agrario (44,6), la construcción (42,5) y la industria (41,2). Por sexos, las diferencias son significativas, ya que la media de los hombres llega a 42,1 horas semanales, mientras la de las mujeres es de 36,7 horas. Asimismo, los trabajadores con contrato indefinido alcanzan las 40,3 horas de media frente a las 37,6 horas de los que tienen otro tipo de contrato.

En cuanto a la modalidad de jornada, la mayor parte (42,9%) tiene jornada partida, con horario de mañana y tarde, un 22,5% trabaja a turnos y un 8,6% lo hace de noche. De nuevo, las diferencias entre sexos son notables: los hombres ocupan con mayor frecuencia que las mujeres puestos con jornada partida (48,7% y 35,2%, respectivamente), mientras las mujeres ocupan en mayor porcentaje puestos con jornada fija de mañana (32,4% frente a 20,7%).

Por otra parte, un tercio de los entrevistados afirma trabajar los sábados y un 17,2% los domingos y festivos, al tiempo que casi la mitad (45,3%) asegura prolongar su jornada laboral. De estos últimos, un 26,8% recibe por ello compensación bien económica o en tiempo libre y el 18,5% restante lo hace sin compensación alguna.

Por último, la encuesta muestra que el tiempo invertido para desplazarse de casa al trabajo es de treinta minutos o inferior en el 77,6% de los casos. Además, un 23,8% de los trabajadores manifiesta que su horario se adapta bien a los compromisos familiares, mientras un 7% declara que no.  

Más de la mitad de los jóvenes volvería a empezar si fracasa en un negocio.

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Los riesgos que más temen son la posibilidad de arruinarse y de perder la casa
 
Entre los riesgos que más les asustan destaca el de arruinarse.
El 62,5 por ciento de estudiantes preuniversitarios de entre 15 y 19 años se plantea trabajar por cuenta propia y el 63,16 por ciento piensa que siempre tendrá una segunda oportunidad si empieza un negocio y fracasa.
Entre los que no piensan ser empresarios, más del 30 por ciento argumenta que desea tener un "empleo regular", según un estudio de la organización educativa internacional "Junior Achievement" (JA) entre 300 muchachos de 15 a 19 años (el 80 por ciento de ellos de 15-17) que han seguido sus programas de formación en los dos cursos últimos.
Para los encuestados, ser emprendedor consiste principalmente en "ver oportunidades e intentar aprovecharlas" (45 por ciento) y "crear empresas u organizaciones nuevas" (15 por ciento).
Son más los que desestiman el riesgo de fracaso cuando piensan poner un negocio (42 por ciento) que los que creen que no se debería hacer en este caso (38,35 por ciento).
Arruinarse, entre los riesgos
Entre los riesgos que más temen, figuran la posibilidad de arruinarse (49,15 por ciento de las respuestas) y perder la vivienda y otra propiedades (42,61 por ciento).
Los motivos destacados para ser emprendedor son desarrollar la propia carrera (34,3 por ciento) y trabajar dónde y cuándo uno quiera (27,08 por ciento), mientras que la posibilidad de hacer mucho dinero tiene un 19,49 por ciento de respaldo, según el informe, presentado hoy por Lucía Zavala, directora de JA España.
Entre otras justificaciones, el 84,12 por ciento valora la satisfacción personal y los resultados económicos a la hora de ser emprendedor y sólo el 18 por ciento piensa que establecer una empresa nueva es más fácil en España que en el resto de Europa.
En cuanto al tipo de empresa, la mayoría, el 44 por ciento, se decanta por los negocios vinculados a actividades comerciales.
En 2005, JA efectuó un sondeo similar entre 10.700 alumnos de 25 países europeos en 2005 (ninguno español), de los que la mitad habían seguido programas de esta organización.
El 63 por ciento de los europeos declaró disposición a establecerse por su cuenta y cerca del 60 por ciento empezaría de nuevo si fracasara.
Más del 40 por ciento quería, por el contrario, tener un "empleo regular".

Las jubilaciones anticipadas suponen ya el 47% del total

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El Consejo Económico y Social (CES) ha informado, en el transcurso de unas jornadas sobre el envejecimiento de la población, que las jubilaciones anticipadas representan casi el «47% de las nuevas altas de jubilación».

Según el documento que hizo público el CES, la edad media efectiva de acceso a la jubilación en España -algo por encima de los 63 años- no es especialmente elevada si se tiene en cuenta el contexto europeo comparado. «Sin embargo», precisa el CES, «llama la atención el constante aumento de las jubilaciones anticipadas, que representan el 47% de las nuevas altas de jubilación».

El CES recuerda también que la permanencia en el empleo más allá de los 65 años sigue siendo una práctica muy limitada a ciertas categorías -principalmente las que requieren media y elevada cualificación - y modalidades de actividad, especialmente autónomos.

Tomando estos datos como referencia, el CES subraya que, en este terreno, «la realidad parece ir en contra de los progresos en esperanza de vida en buena salud, así como de las orientaciones de las políticas europeas de empleo y protección social en el marco de la Estrategia de Lisboa».

«Está abierta la discusión», se subraya, «en torno a la idoneidad y efectividad de las actuales políticas del mantenimiento en el empleo de los trabajadores maduros, así como la prolongación de la vida laboral más allá de los 65 años».

Según las conclusiones de las jornadas convocadas por el CES, de seguir las tendencias actuales, el total de la población potencialmente activa comenzaría a decrecer en el conjunto de la UE-25 en torno al año 2010 y la tasa de dependencia de mayores pasaría, en los Venticinco, del 24,9% en 2005 al 35,7% en 2025.

Esta tasa, que mide el porcentaje de personas de 65 años y más económicamente inactivas sobre el total de la población de 15 a 64 años, pasaría a situarse a más largo plazo, según Eurostat, en más del 50% en 2050.

En España, las cifras, siempre según las predicciones comunitarias, los datos no son más alentadores. Al contrario. Si la tasa de dependencia en 2005 era de un 24,5% en 2005, las proyecciones la elevan hasta el 33,6% en 2025 y hasta el 67,50% en 2050.

El CES advierte en las conclusiones de sus jornadas que la llegada masiva de inmigrantes, que ha supuesto una solución a corto plazo, no solucionará el programa del envejecimiento cuando el problema se aborda a medio o largo plazo.

El coaching no puede olvidarse de las emociones

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Son el verdadero motivo que posterga una acción o por el que se resiste a los cambios

El coaching no puede olvidarse de unas invitadas muy especiales que se encuentran a la sombra de todo proceso: las emociones, que subyacen o surgen en cada cliente con diferentes manifestaciones (tristeza por los cambios, miedo a posibles fracasos, etc). Los sentimientos y las emociones son inherentes a las personas y no deberían pasarse por alto, porque a veces son el verdadero motivo que posterga una acción o por el que se resiste a los cambios, por eso es necesario que se aprendan a trabajar durante todo el proceso, para obtener resultados más efectivos. Gracias a este motivo, muchas empresas han detectado la carencia en este tipo de formación emocional y ha empezado a cobrar vital importancia. Por Elena Fernández.

Muchas veces volvemos al trabajo comprobando que hay nuevos proyectos por conseguir, mejorar y también, que podemos sentirnos con o sin energías para llevarlos a cabo, de manera que a priori este estado será el que potencie o disminuya la consecución de logros.

No sólo el directivo sino también sus colaboradores pueden sentirse inmersos en una nebulosa de apatía, y sin suficiente energía para emprender nuevos retos. ¿Qué podemos hacer para que las emociones sean motor impulsor en este proceso que se repite todos los años?

Pues bien, pueden aplicarse algunas herramientas para marcarse objetivos graduales como el coaching, que según Jim Selman, “se basa en la capacidad de asistir a la persona o a los equipos para que logren sus compromisos, y lo hagan mucho más allá de lo que parecía previamente posible”.

Esta herramienta de entrenamiento en metas personales, puede desarrollarse para ayudar a potenciar la satisfacción de los empleados, ya que hoy en día, el mejor aliciente para conservar las plantillas de trabajadores es mantenerlos satisfechos en su puesto de trabajo.

El coaching no puede olvidarse de unas invitadas muy especiales que se encuentran a la sombra de todo proceso: las emociones, que subyacen o surgen en cada cliente con diferentes manifestaciones (tristeza por los cambios, miedo a posibles fracasos, etc).

Inherentes a las personas

Los sentimientos y las emociones son inherentes a las personas y no deberían pasarse por alto, porque a veces son el verdadero motivo que posterga una acción o se resiste a los cambios, por eso es necesario que se aprendan a trabajar durante todo el proceso, para obtener resultados más efectivos.

Gracias a este motivo, muchas empresas han detectado la carencia en este tipo de formación emocional y ha empezado a cobrar vital importancia, hasta el punto de detectar necesidades reales que existen en cada empresa y crear una “formación a medida” más acorde con los problemas que quieran resolverse en cada caso, como si se tratara de un traje a medida, un “prêt- a - porter” con el propósito de aumentar ventajas para todos.

En las empresas de hoy en día, podemos diferenciar cuatro argumentos fundamentales para trabajar en aspectos relacionados con inteligencia emocional y cuyos beneficios para la compañía y trabajadores son de por si gratificantes:

1) En toda empresa hay una parte de formación técnica muy necesaria, aunque no debe olvidarse la formación emocional y humana, porque está compuesta por humanos, y si algo tienen en común es la cantidad de emociones, sentimientos y reacciones que surgen e influyen a diario en su interior y en su relación con clientes, compañeros y jefes.

2) La educación emocional ha sido nula en la mayor parte de profesiones académicas, de manera que el analfabetismo emocional está extendido en la mayor parte de empresas y de manera diferente según el género.

Las mujeres suelen tener gran necesidad de comunicar sus emociones, sentimientos y proyectos, mientras que los hombres reciben muchas críticas por parte de ellas al no hacerlo de manera tan habitual. Buena parte de los malentendidos entre hombres y mujeres se debe a que ambos confieren significados distintos a expresiones aparentemente iguales.

En las áreas que controlan las emociones, la zona asociada a las respuestas de acción, incluida la agresión, es más activa en hombres mientras que las mujeres muestran mayor actividad en la región asociada a los procesos de comunicación simbólica como la expresión verbal o facial, es decir, el hombre tiende más al puñetazo y la mujer al insulto.

Los hombres son más violentos que las mujeres, sin embargo, cuando esta agresividad se relaciona con la competitividad profesional se observa que las mujeres con puestos de alta dirección, se comportan igual que los hombres.

3) El rendimiento en el trabajo puede relacionarse también con el grado de satisfacción que tengamos, de manera que aprender a manejar nuestras emociones en grupo, ayudará a mejorar los climas laborales y por ende, la vida de los equipos.

4) Las empresas que conceden importancia a esta educación emocional, aportan una clara diferencia de servicio en el mercado, al mejorar la calidad de su atención a clientes y aumentar el bienestar entre trabajadores, hechos que actúan a favor de la propia compañía.

Información privilegiada

Teniendo en cuenta estos factores, el líder podrá dirigir con una información privilegiada, que es conocimiento de los factores emocionales y motivacionales, que integrados en la consecución realista de metas (a corto, medio y largo plazo) generará una mayor satisfacción en sus colaboradores.

Para finalizar este paseo por el Coaching y las emociones, no podíamos olvidarnos de las tecnologías, ya que su uso impera en la sociedad del siglo XXI.

De esta forma se puede hacer posible una supervisión puntual y utilizar este recurso para sentir un apoyo real y el respaldo en muchos momentos por parte de personas que se encuentren lejos de nosotros. Avances para que nos desarrollemos, sin olvidar que detrás de cada medio, se encuentra una persona que nos proporciona apoyos para proseguir y conseguir las metas prefijadas. 

Los españoles buscan empleo en Internet durante el horario laboral

Los españoles buscan empleo en Internet durante el horario laboral

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Josep M-Andres
El mediodía es el momento del día con más usuarios conectados a Laboris.net. Por la noche, pocos navegantes se conectan para buscar trabajo.

Los españoles buscan en empleo a través de la red durante la mañana. Así se desprende de un estudio elaborado por Laboris.net, uno de los principales portales de búsqueda de empleo en España, que concluye que es habitual conectarse a Internet para buscar trabajo y hacerlo durante el horario laboral.

El informe muestra cómo se acumulan muchos más usuarios durante las horas habituales de trabajo que a primera hora de la mañana o por la noche, cuando se suele estar más en casa.

La mañana, la franja preferida para buscar empleo

Los datos de registro de conexión de Laboris.net revelan que la mayor parte de usuarios accede al portal por la mañana, entre las 10:00 h y las 13:00 horas.

En este periodo, el número de visitas aumenta considerablemente respecto a las horas previas. La hora punta de búsqueda de empleo en la red son las 12:00 h en punto del mediodía, momento en que se concentran el 8% de visitas diarias del portal.

La cantidad de españoles que navegan en Laboris.net buscando ofertas de trabajo se mantiene hasta las 13:00 h con el 7,5% del volumen de conexiones. A partir de esta hora se produce un nuevo punto de inflexión, coincidiendo con el momento en que muchos empleados empiezan a salir para ir a comer.

Los navegantes no buscan trabajo por las noches ni los fines de semana

Durante la tarde, disminuye ligeramente el número de internautas que buscan trabajo en la red. Según los datos, la mayor concentración de usuarios (6%) se registra durante las 17:00 y las 18:00 horas. Las visitas empiezan a disminuir a partir de las 21:00 horas hasta las 23:00 horas, momento en que el número de usuarios conectados se sitúa alrededor del 3,5%. Los fines de semana la búsqueda de empleo también disminuye, pasando del 18 % al 8%.

Bruselas rebaja al 3% la previsión para 2008 del crecimiento español. La Comisión Europea reduce hasta un 2,3% el pronóstico para 2009

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La Comisión Europea ha rebajado al 3% del producto interior bruto (PIB) la previsión de crecimiento para España en 2008 -cuatro décimas menos de lo que había pronosticado el pasado mayo-. Bruselas atribuye esta desaceleración al ajuste en el sector de la construcción y al enfriamiento de la demanda interna por el endurecimiento de las condiciones de crédito.

La ralentización prácticamente no se dejará sentir en 2007 ya que la economía crecerá un 3,8%, una décima más de lo que Bruselas pensaba en mayo, pero será mucho más acusada en 2009, con un previsión de crecimiento de tan sólo el 2,3%.

Las cifras de Bruselas para España en 2008 son tres décimas inferiores a la previsión del Gobierno (del 3,3%, aunque el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, ya ha dado a entender que podría revisarlas), pero superiores a los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (2,7%).

Este año se cerrará con una inflación media del 2,6%, mientras que el nivel de precios subirá hasta el 2,9% en 2008 y se situará en el 2,7% en 2009. La creación de empleo se desacelerará desde el 3% de 2007 hasta el 2,1% el año que viene y el 1,7% en 2009, mientras que el paro subirá desde el mínimo del 8,1% de la población activa que se registrará este año hasta el 8,5% en 2008 y el 9,1% en 2009.

Las empresas con políticas de conciliación son más productivas porque el trabajador está motivado

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Esta semana ha tenido lugar en Madrid el II Congreso nacional para racionalizar los horarios españoles, que ha debatido durante dos días sobre el valor del tiempo, la productividad como asignatura pendiente y cómo lograr una conciliación efectiva.

Ignacio Buqueras, responsable de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (Arhoe), que ha organizado el congreso, defiende que "los horarios laborales españoles son una cosa de locos. Se trabajan muchas horas, impidiendo que la persona pueda desarrollarse en cualquier sentido, lo que genera una gran frustración y, sobre todo, una gran angustia". Hoy en día muy poca gente tiene tiempo para él mismo, para la familia y los amigos. Y pese a todo ese trabajo y todo ese esfuerzo, España es de los países con uno de los peores índices de productividad.

Según el Euroíndice IESE-Adecco (EIL), los países donde menos horas se trabaja son los más productivos. Holanda, Alemania y Bélgica encabezan el podio, mientras que Italia y España son los que menos producen, a pesar de que los españoles trabajamos a la semana más que el resto de los europeos.

"Está claro que hay que replantearse la situación y hacer como hacen el resto de países de la UE, adoptar unos horarios racionales", señala Buqueras, cuya asociación, lleva años luchando por la extensión de jornadas laborales que permitan compaginar el trabajo y la vida personal.

Para Claudio Boada, presidente del Círculo de Empresarios, un horario laboral racional es el primer paso para lograr la conciliación de la vida laboral y personal. En su opinión, esto es “beneficioso” para la empresa porque incrementa su competitividad y le ayuda a retener el talento.

Según Pilar Gómez Acebo, presidenta de honor de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (Fedepe), más del 80% de los trabajadores de empresas que llevan a cabo políticas de conciliación están más satisfechos, se sienten más involucrados con la empresa, están más motivados y, lo que es más interesante desde el punto de vista económico, son más productivos. Frente a estas empresas, las tradicionales, siguen imponen horarios eternos, sin tener en cuenta que en cada trabajador hay una persona. "La no conciliación supone una menor productividad, fuga del personal con más talento a otras compañías con políticas de conciliación, más absentismo y más personal con el síndrome del trabajador quemado, que se calcula que es uno de cada tres", señala Gómez Acebo. El problema es que éste es el panorama mayoritario actual en España.

Pero ¿qué se entiende por conciliar? Buqueras lo tiene claro, adoptar, en los sectores donde se pueda, horarios continuos o flexibles, con salida alrededor de la seis de la tarde. Y en los sectores con permanente actividad como la sanidad y la seguridad ciudadana, implantar el sistema de turnos. Para ello, es imprescindible reducir el tiempo de comida de las dos horas y media de ahora a una hora como máximo, así como el número de reuniones ya que la mayoría se prolonga absurdamente y sin alcanzar objetivos. Otro elemento para la racionalizar los horarios es extender el uso de las nuevas tecnologías. Buqueras insiste en que con los medios técnicos disponibles se pueden reducir los desplazamientos y las horas improductivas en la oficina.

Hay que cambiar de mentalidad y acabar con la cultura de “calentar la silla” que mide la productividad por el tiempo de estancia en el trabajo. En definitiva, adoptar medidas que garanticen al trabajador los "tres ochos": 8 horas para trabajar, 8 para dormir y las olvidadas 8 para el desarrollo personal.

España es uno de los países europeos con menos 'trabajadores del conocimiento'

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   Los países del sur de Europa, entre los que se incluye España, son después de los del este, los que tienen menor porcentaje de 'trabajadores del conocimiento', colectivo que supone ya el 37% de la población trabajadora de la UE, según un estudio de la Fundación del Trabajo difundido hoy por el Consejo Económico y Social (CES).

   Estos trabajadores desarrollan su actividad en el ámbito de la economía del conocimiento que, según Eurostat, comprende la industria manufacturera, las comunicaciones de alto y medio nivel, los servicios financieros y a las empresas, el sector de enseñanza y sanidad, los servicios culturales, de ocio y deporte, y algunos servicios de transporte por mar y aire.

   El informe precisa, no obstante, que los 'trabajadores del conocimiento' se consideran como tales no sólo por su ubicación en una u otra actividad, sino también por su conexión con las nuevas tecnologías y el desarrollo de trabajos de un alto valor añadido que normalmente requieren una titulación de grado superior o medio.

   En los países europeos del sur se concentran 'los trabajadores del conocimiento' de mayor edad (con una media de 42 años) y una mayor antigüedad en el empleo, si bien el estudio advierte de la posible existencia de un mercado "dual" para estos empleados, divididos entre los que disfrutan de contratos indefinidos y los que tienen empleos temporales.

   La Fundación del Trabajo, con sede en el Reino Unido, constata que la distribución de estos trabajadores varía notablemente de unos países a otros. En Escandinavia y Países Bajos llegan al 46%, en Reino Unido e Irlanda al 41%, en los países del sur de Europa representan el 34%, y en los nuevos Estados miembros no llegan al 30%.

   Según este estudio, los 'trabajadores del conocimiento' se emplean principalmente en puestos de trabajo a tiempo completo con contratos indefinidos, trabajando una media de 40-45 horas semanales, aunque una cuarta parte trabaja más de 45 horas semanales.

   Los 'trabajadores del conocimiento' que menos trabajan son los escandinavos, con una media de 39 horas semanales, mientras que los de Irlanda y Reino Unido son los que más trabajan, con un promedio de 44 horas semanales.  

   La mayoría trabajan en sectores de servicios sociales tales como salud, trabajo social y enseñanza, y no son propensos a cambiar frecuentemente de empleo, quedándose en la misma empresa una media de 12 años.

   El informe revela también que estos profesionales trabajan sobre todo en oficinas, ya que el 65% no tienen flexibilidad para trabajar desde casa, y menos de la mitad piensa que tiene un buen equilibrio entre vida personal y laboral.  

CEOE dice que la propuesta sindical del SMI elevaría todos los salarios un 8%

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El Ministerio de Trabajo avaló ayer la propuesta sindical de subir el salario mínimo interprofesional (SMI) a 816 euros en 2012 y se comprometió a trasladarla al PSOE para que valore incluirla en su programa electoral. Esto no gustó a CEOE, donde los empresarios creen que la propuesta elevará toda la masa salarial un 8% anual; algo que ven inasumible.
 
Raquel Pascual

El próximo proceso de diálogo social que tendrá que abrir el Gobierno que salga de las elecciones de marzo, nacerá con una polémica heredada sobre la mesa: negociar una nueva subida del salario mínimo. Empresarios y sindicatos aparecen claramente enfrentados respecto a este asunto.

El actual Gobierno dejará esta renta en 600 euros al mes (en 14 pagas) para 2008, pero los sindicatos ya presentaron ayer al Ministerio de Trabajo y a la patronal CEOE-Cepyme una nueva propuesta para elevar dicha renta mínima a 816 euros en 2012 y a 1.111 euros mensuales cuatro años más tarde, en 2016.

Los responsables de la patronal mostraron su rotunda disconformidad con esta propuesta durante la reunión de ayer, al considerar, en primer lugar, que el final de la legislatura y 'en medio de una coyuntura de creciente incertidumbre, donde los riesgos para el crecimiento económico aumentan', no es el momento de negociarlo.

Y, más allá de esta circunstancia, porque los empresarios consideran que 'de aprobarse la subidas propuestas se alcanzarían aumentos significativos en todas las categorías de las tablas salariales'.

En concreto, la patronal argumenta que el incremento del 29% del salario mínimo entre 2004 y 2008 ha sido asumible por las empresas debido a que aún había diferencias entre esta renta y los salarios mínimos pactados en convenio. Por este motivo, el alza del SMI no ha arrastrado los salarios inmediatamente superiores.

 
Trabajo descarta asumir compromisos para la próxima legislatura

  
Sin embargo, según sus cálculos una nueva subida del 8% anual durante ocho años, acercaría el SMI a las rentas mínimas de los convenios, lo que se traduciría en un 'desplazamiento de la masa salarial global, en distinta medida según los niveles retributivos, pero proporcional al incremento del SMI'. Así, el efecto arrastre de la masa salarial en conjunto que pagan los empresarios sería equivalente al 8% anual.

Esto, que en un principio afectaría sólo a las categorías salariales más bajas, según explica CEOE, 'terminaría por afectar a toda la tabla salarial (...) e incrementaría las cotizaciones, con el correspondiente aumento de los costes salariales unitarios que podrían deteriorar, aún más, la posición competitiva de la economía española'.

Sin embargo, los responsables gubernamentales no comparten esta visión. El secretario general de Empleo, Antonio González, consideró ayer la propuesta sindical 'interesante, razonable y generosa'. Con ello, respaldaba la idea del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que el SMI de 800 euros es un objetivo 'razonable, posible y compatible'.

Ante ello, la CEOE advirtió ayer de forma tajante que un acuerdo bilateral en esta materia entre Gobierno y sindicatos 'sería rechazable y perjudicaría gravemente el diálogo social futuro'.

De momento, la sangre no llegará al río porque González dejó claro que dentro del presente mandato y en el actual proceso de diálogo social no hay tiempo para estudiar esta propuesta y añadió que tampoco es posible asumir compromisos para próximas legislaturas y gobiernos. Es más, se comprometió a trasladar al PSOE la propuesta de subida a 816 euros en 2012, para que la incluya en su programa electoral si lo considera oportuno, pero no el alza hasta 1.111 euros en 2106.

Dicho todo esto, una negociación aún pendiente y que sí podría verse afectada por esta discrepancia entre patronal y sindicatos, es la prórroga del Acuerdo de Negociación Colectiva para 2008. En este sentido, CEOE recordó a los sindicatos que su propuesta en un momento coyuntural adverso, como el actual, iría en contra de la ayuda que han mantenido hasta ahora pactando salarios moderados durante los últimos seis años.

Por otra parte, el Gobierno sigue estudiando una vía para revalorizar el Indicador Publico de Rentas de Efectos Múltiples (Iprem), ya que su intención es elevarlo como la inflación prevista y los sindicatos quieren que suba como el IPC real.

El PP quiere rebajar las cotizaciones


El secretario ejecutivo de Economía y Empleo del Partido Popular, Miguel Arias Cañete, alertó ayer del 'efecto perverso' que puede generar sobre la creación de empleo. En concreto, defendió, en declaraciones a Servimedia, que una subida de los salarios más bajos 'puede ser positiva', pero debe tener en cuenta el contexto económico y analizar 'si disuade la creación de empleo', e incentivaría la economía sumergida.

Además, Cañete consideró que aún es necesaria una mayor vinculación de los crecimientos salariales a la productividad. Esto se conseguiría, a su juicio, un una reforma de la negociación colectiva que primará los convenios de empresa frente a los de ámbitos superiores.

En el terreno de los costes, el responsable económico popular también dudó del sentido que tiene seguir nutriendo el fondo de reserva de las pensiones, que superará los 50.000 euros en 2008. En su lugar, propuso que si el PP gana las elecciones estudiará destinar los excedentes del sistema a rebajar las cotizaciones que pagan los empresarios a la Seguridad Social y al Fondo de Garantía salarial.

Bruselas avisa de que la inmigración no es suficiente para mantener la población activa

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Habrá libre circulación de personas sobre 3,6 millones de kilómetros cuadradosEl número de inmigrantes que lleguen a la UE en los próximos 40 años será equivalente a la cantidad de habitantes de España pero ello no será suficiente para impedir una caída en la población activa del bloque, según un documento de la UE.

El texto ha sido preparado por el Comité asesor de Política Económica para una reunión de ministros de Economía de la UE que se realizará la próxima semana, en medio de las tensiones sobre inmigración en Italia y con el asunto en la agenda de varios países. En el documento se indica que la inmigración a los 27 Estados miembros de la UE alcanzaría previsiblemente los 40 millones de personas para 2050, informa Reuters. Sin embargo, el número de residentes con trabajo se reducirá, a menos que más personas que ahora están clasificadas como inactivas entren en el mercado laboral y que aquellos con empleo trabajen más. Si no llega ningún inmigrante en los próximos años, varios países de la UE verían a su población activa reducirse en un 35% en 2050.

'Incluso los flujos migratorios de esta magnitud compensarán sólo parcialmente, y a corto plazo, el impacto negativo del envejecimiento laboral', se señala en el texto. Una menor cantidad de trabajadores puede llevar a menor crecimiento económico y a una reducción del dinero recaudado a través de impuestos, que son ocupados en necesidades sanitarias y en el cuidado de los ancianos, lo que socava el generoso sistema social europeo.

Las huelgas previstas en Francia para la próxima semana, debido a la intención gubernamental de recortar algunos privilegios de las pensiones, muestran lo difícil que puede ser introducir reformas para hacer que los europeos trabajen y produzcan más. El informe recalca que la inmigración ha contribuido a un fuerte crecimiento del empleo en muchos países de la UE en la última década.

La Comisión Europea propuso el 23 de octubre un marco de 'cédula azul' para atraer a inmigrantes cualificados y llenar el vacío creciente del bloque en el área.

Sin embargo, Francia reforzó el mes pasado los controles a la inmigración, introduciendo pruebas de idioma y exámenes opcionales de ADN para comprobar los lazos familiares. La semana pasada, Italia dio a la policía más poder para expulsar a los inmigrantes de la UE considerados peligrosos, tras una serie de delitos por los que en buena parte se responsabiliza a ciudadanos de Rumanía.

Las pensiones de quienes se jubilen a los 70 años subirán hasta un 15%

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Los empresarios no tendrán que cotizar a la Seguridad Social por estos mayores.- La persona verá incrementada su pensión en un 3% por cada año que trabaje de más a partir de los 65
El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, ha anunciado hoy la aprobación de una ley "en los próximos días" que establecerá el incremento paulatino de la pensión de jubilación hasta un máximo del 15% en cinco años para aquellos que deseen prolongar su vida laboral más allá de los 65 años.

Así lo ha anunciado hoy Caldera en su intervención durante la Conferencia ministerial sobre el Envejecimiento de la Región Europea de la ONU, que se celebra en León desde ayer y en la que participan 300 delegados de 47 países.

Se ha referido al Proyecto de ley de Medidas en Materia de Seguridad Social, que está en trámite parlamentario y que se prevé que se apruebe en el Senado en el próximos días. En virtud de esta norma, los empresarios no tendrán que cotizar a la Seguridad Social por estos mayores que se jubilen después de los 65 años, siempre que estos lo hagan de "forma voluntaria" y si están en condiciones para trabajar. Con esta normativa, el mayor verá incrementada su pensión en un 3% por cada año que trabaje hasta alcanzar los 70 años, cuando este aumento será de un 15%.

El ministro ha explicado que la edad media de jubilación en España está subiendo y "ya hay personas que están esperando a acogerse a esta media", que es voluntaria y que se ha establecido gracias a un acuerdo alcanzado entre empresarios y sindicatos.

Esta normativa dará una "buena perspectiva de futuro para el mantenimiento de la Seguridad Social", ha dicho Caldera, que ha asegurado que favorecerá la sostenibilidad del sistema de protección social en un contexto en que la tasa de natalidad desciende y en el que las personas viven cada vez más años.

"España es uno de los países más longevos"

En su intervención en esta Conferencia, Caldera ha apuntado la necesidad que los países se adapten a la "revolución silenciosa" que supone el progresivo envejecimiento de la población. También ha afirmado que en España la esperanza de vida se sitúa en los 80 años, por lo que es "uno de los países más longevos del mundo".

Para hacerse una idea, ha significado que en nuestro país la esperanza de vida ha aumentado en más de dos años en los últimos diez, una cantidad que consideró "muy elevada" y que "es fruto del progreso sanitario, económico y social". En España, residen 7,5 millones de personas mayores de 65 años, el 17% de la población.

El ministro ha informado en su discurso a los más de 300 delegados asistentes a la Conferencia de las medidas políticas aplicadas en España para hacer frente a este envejecimiento, entre las que destacó la aprobación hace un año de la Ley de Dependencia, así como el incremento de las pensiones.

En el primer año de aplicación de esta Ley de Dependencia, se están beneficiando unos 200.000 "grandes dependientes" en España, muchos de ellos mayores. Esta normativa necesita siete años para su aplicación completa, según Caldera, que ha aseverado que por entonces supondrá una inversión superior del 1% del PIB y generará entre 300.000 y 500.000 nuevos empleos.

Cómo afrontar un cambio de trabajo

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Cambiar de trabajo puede suponer una oportunidad, pero también acarrea problemas, por lo que es conveniente sopesar pros y contras antes de tomar una decisión

Muchos trabajadores desean cambiar de trabajo, bien porque están desmotivados o porque creen que la empresa en la que trabajan no les ofrece perspectivas razonables de crecimiento profesional. Si cuando se encuentra en esa situación el trabajador recibe una oferta que le abre la posibilidad de cambiar a un puesto mejor remunerado, lo más seguro es que se decida a dar el salto. Sin embargo, en opinión de los expertos, en estas situaciones es muy importante analizar lo más fríamente posible los pros y contras que puede suponer el cambio de trabajo.

Autor: Lola Raya
 Definir las prioridades
A la hora de cambiar de trabajo es conveniente pensarlo con detenimiento ya que, a veces, "no es oro todo lo que reluce" detrás de una oferta laboral aparentemente perfecta. El primer punto que debe seguirse a rajatabla es no dejarse deslumbrar sólo por la promesa de un sueldo más alto o una subida en la categoría laboral. A este respecto, cabe decir que, aunque se crea que la mayoría de la gente cambia de trabajo principalmente por tener un mayor sueldo, no es así en todas las situaciones. En opinión de Miquel Bonet, consejero del Grupo Select y autor del libro ¡Búscate la vida!, las motivaciones son diversas en función del perfil de la persona que decida cambiar de trabajo. Así, por ejemplo, para quienes tienen hipoteca y familia a su cargo, es muy importante el tema económico, pero para los que tienen poco más de 20 años pesará más en su decisión final el poder conciliar ocio y trabajo que el salario.

Las circunstancias personales son determinantes a la hora de decidir un cambio de empleo
Según los expertos, lo primero que se debe hacer antes de tomar la decisión de cambiar de trabajo es definir una lista de prioridades y comprobar en qué medida se ajusta a ellas la oferta recibida.

El proyecto: Hay que tener presente que, además de una mejora salarial, el nuevo puesto debe apasionar al candidato y que va a suponer una etapa de desarrollo en su carrera profesional. Para ello, debe ser un proyecto en el que, además de que sean valorados sus conocimientos y experiencia, se pueda aprender.

El puesto: El nuevo puesto no sólo debe ofrecer mejoras laborales, sino que debe exigir mayor responsabilidad y competencias si lo que quiere el candidato es ampliar su currículo. Y, por supuesto, debe ajustarse a su trayectoria laboral y permitirle seguir creciendo profesionalmente.

La proyección: Hay que valorar las posibilidades de evolución que ofrece el nuevo trabajo frente al actual. Reflexionar sobre si en unos años se puede llegar a tener más responsabilidades o evolucionar hacia un área de negocio que no se tiene, y nunca se tendrá, en el actual puesto de trabajo. También hay que tener en cuenta la trayectoria del nuevo centro de trabajo: si es de reciente creación se corre el riesgo de que no tenga éxito en el mercado y, al poco tiempo de nacer, pueda cerrar. En este sentido hay que asegurarse de conocer su trayectoria y funcionamiento, la experiencia profesional del equipo directivo y si el proyecto, según quienes conocen el sector, puede tener o no un futuro halagüeño.

El sueldo: Lo ideal es que el cambio de trabajo vaya acompañado de una mejora salarial. Pero si esto es lo único que se valora para decidirse, es importante tener presente que en el trabajo se pasa la tercera parte de la vida y que, por ello, merece la pena ejercer un empleo en donde se disfrute con lo que se hace.

Razones para cambiar de trabajo
Además de valorar la oferta laboral, tampoco está de más que exista un reflexión sobre los motivos que impulsan a cambiar de trabajo. Algunos de los más usuales son los siguientes:

Desmotivación: El trabajador no se siente motivado o piensa que está estancado. Hace tiempo que el trabajo que realiza no le llena. Piensa que ha tocado techo en su lugar de trabajo y que no tiene ninguna perspectiva de crecimiento profesional.

Deseos de ganar más dinero: Sentirse infravalorado económicamente en la empresa es un motivo muy común para mostrarse favorable al cambio. Pero también es cierto que, a veces, los sueldos no se corresponden con la capacidad de trabajo y la experiencia profesional. En la mayoría de los casos, dependen del sector, de la empresa y del área geográfica donde se trabaje. Por tanto se debe recabar primero esta información: quizás el trabajador compruebe que no está tan mal pagado como creía. También puede ocurrir que su lugar de trabajo esté pasando una mala etapa, y sólo cabe tener paciencia. Cuando llegue el momento, se solicitará una subida de salario explicando el porqué de la petición.

No hay buen ambiente laboral: El trabajador está a disgusto con sus compañeros o sus jefes, y detecta que la dirección de su lugar de trabajo no es la más adecuada. Es importante trabajar en un ambiente agradable, pero antes de tomar una decisión hay que analizar si, en realidad, el origen del malestar no está en el propio trabajador. Es aconsejable esforzarse para no trasladar los problemas personales al trabajo e intentar disfrutar tanto con el trabajo como de la relación con los compañeros. Jaime Lladó y Antonio Valls, autores del libro Consiga el éxito en su trayectoria profesional, señalan que el conformismo impide a muchas personas que padecen un mal ambiente laboral el cambio de trabajo. Así, afirman que puede darse el caso de tener un jefe que no escucha, no ayuda, no valora y no promociona ni lo hará. Sin embargo, por razones de seguridad, se elige seguir en ese trabajo, y buscar fuera del horario laboral la satisfacción de otras necesidades más elevadas.

Conciliación: La imposibilidad de compatibilizar la vida personal con la profesional puede originar graves consecuencias para la vida privada. Si es así, se debe plantear la situación a la empresa y, si no se resuelve, intentar cambiar de trabajo. Los expertos en motivación laboral consideran que no merece la pena, ni siquiera desde el punto de vista profesional, renunciar a la familia a cambio de un ascenso o un aumento del sueldo. Consideran que el equilibrio entre el trabajo y la vida personal es vital para la salud mental y, por tanto, para el desarrollo profesional futuro.

Distancia: Si cambia el domicilio del lugar de trabajo y la nueva ubicación se distancia mucho del hogar del trabajador, o está peor comunicada, puede suponer mayores esfuerzo y tiempo en el desplazamiento. Aunque dedicar varias horas al día en ir al trabajo y otras tantas en volver puede no parecer una razón de peso para dejar un trabajo, perder tantas horas no es práctico. No obstante, conviene analizar los pros y los contras porque estos traslados pueden dar opción a negociar algunas mejoras en las condiciones laborales, o un salto profesional, que compensen la situación.

Miedo al cambio
A pesar de estar descontentos con su trabajo, mal pagados, poco reconocidos y nada motivados, hay muchas personas que no se atreven ni siquiera a intentar cambiar de trabajo. La mayoría sufre, según sostienen los psicólogos, las consecuencias de una serie de resistencias al cambio que les paralizan y les hacen conformarse con lo que tienen. ¿Cuáles son esas trampas psicológicas?

¿Y si en otro lado me va peor? Muchos empleados están tan familiarizados con la rutina de su trabajo que no hacen el menor esfuerzo por mejorar. Son profesionales caracterizados, en algunos casos, por tener una baja autoestima. Los expertos recomiendan a estas personas un trabajo psicológico para reforzar esa autoestima. En otras ocasiones, esa inseguridad procede de la creencia de que, en otro trabajo, no va a rendir tal y como le van a exigir sus superiores.

Esperanza de que se solucionen los problemas: Las causas del malestar pueden ser variadas: un gran estrés, excesiva responsabilidad, largas jornadas de trabajo... Sin embargo, puede que los superiores -o uno mismo se autoconvenza- señalen que es algo coyuntural y que no tardará en solucionarse. En este caso, la recomendación de los expertos es valorar racionalmente si se trata de una vaga promesa para ir saliendo del paso, o si hay visos de mejora.

Falsa lealtad: Hay empleados que llevan muchos años en una misma empresa y llegan a sentir hacia la misma una fidelidad excesiva que les hace soportar situaciones intolerables. Quienes se encuentren en esa situación deben pensar en si, efectivamente, tienen asegurada la continuidad en la empresa o si, por contra, este sentimiento es un freno para su desarrollo profesional.

Escoger el trabajo idóneo
Ante un posible cambio de trabajo, los autores del libro El puesto es suyo, Charles-Henry Dumon y Alexis de Bretteville, recomiendan realizar una serie de preguntas a quienes ofrecen el cambio, ya que es el único modo de valorar si la oferta merece la pena.

Entre las preguntas debe figurar una esencial: Qué se espera que el nuevo trabajador aporte en el puesto ofrecido. En función de la respuesta, se tiene una idea más exacta de qué es lo que se espera del aspirante, y de si realmente puede ser competente en el trabajo que esperan que vaya a realizar. Tampoco está de más indagar por qué está vacante el puesto. Si la persona que lo ocupaba anteriormente ha sido promocionada, indica que se trata de una función muy valorada; si, por el contrario, ha dimitido o ha sido despedida, es posible que se necesite una mayor explicación para no cometer un error.

Conocer desde cuándo está libre el puesto también tiene su importancia, ya que puede ser sospechoso que un puesto lleve mucho tiempo vacante. En este caso, hay que preguntar cuál es la razón. Y fundamental también es tener datos del futuro equipo (edades, formación, tiempo que llevan en la empresa...), conocer con qué personas se va a trabajar. Es un error aceptar un trabajo por la buena sensación que haya causado el entrevistador.

Además, tiene importancia saber qué posición se ocuparía dentro de la empresa, así como obtener información sobre la persona de la que se va a depender. Así se tendrá una visión más clara sobre las posibilidades para prosperar. 

Artículo sobre sueldos en XLSemanal

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JAVIER OCAÑA

No hay secreto mejor guardado ni tema más escabroso. Nos quejamos, presumimos, pero no soltamos prenda. XLSemanal ha conseguido que 22 trabajadores y profesionales nos digan su sueldo. Y hay sorpresas: un encofrador, por ejemplo, gana tanto como un catedrático. Y un albañil, más que un periodista ¿Cuál es su caso?

En casa de Ángel Maciá, policía local de Cartagena (Murcia), de 35 años, el despertador suena a las cinco y cuarto de la madrugada. Ángel tiene que ponerse las pilas muy temprano si quiere disfrutar del desayuno con su mujer y sus dos hijas pequeñas, a las que ya no verá hasta la noche. «Me gusta mi trabajo. Me salieron los dientes en el coche patrulla. Soy un servidor público y no me quejo. Pero vuelvo a casa cuando mis niñas ya duermen. Es una jornada laboral larga y dura, aunque ya no estoy en vigilancia nocturna ni en atestados. Soy cabo instructor de tiro y les digo a los nuevos agentes que antes de poner una denuncia se aseguren de que tienen la fuerza legal y la fuerza moral para hacerlo. Cobro 1.550 euros brutos al mes. Y sé muy bien que si le pones una multa a alguien que depende de una nómina le fastidias el mes».

En España, 19 millones de trabajadores son asalariados. Somos un país donde la nómina nos retrata. Y en esta gran fotografía colectiva pocos salen favorecidos. Según datos oficiales de la Agencia Tributaria, casi el 60 por ciento de la población es mileurista. Unos once millones. Y habrá que empezar a revisar el mito de que los mil euros al mes están destinados al primer empleo de universitarios sobradamente preparados que tarde o temprano prosperarán. Los bajos sueldos se han extendido como una epidemia al conjunto de la masa salarial. El Ministerio de Hacienda reconoce que la gran mayoría de lo que los se han incorporado al mercado laboral en el último año cobra menos de dos veces el salario mínimo interprofesional, que está en 570 euros. Es decir, menos de 1.140 euros brutos al mes, que es la frontera simbólica que separa en las estadísticas, sin contar hipotecas y otras hemorragias en la cuenta corriente, a los que llegan a final de mes con apreturas de los que lo hacen con un mínimo desahogo.

El salario mínimo es un recordatorio de que hay sudar mucho para ganarse el pan. Tanto que los miembros del equipo de Gobierno comienzan a ponerse nerviosos ante las próximas elecciones generales. El titular de Trabajo, Jesús Caldera, asegura que el sueldo mínimo se situará en 800 euros en la próxima legislatura, un anuncio que no le sentó bien al ministro de Economía, Pedro Solbes. «Hay que hacer números y ver si hay margen de maniobra antes de plantear una subida», corrigió, leyéndole le cartilla, aunque Zapatero zanjó la cuestión, echando un capote al ministro de Trabajo y haciendo oficial la promesa electoral.

Lo cierto es que el margen de maniobra en los hogares españoles es uno de los más bajos de la Europa comunitaria. Si echamos un vistazo a los datos del Instituto Nacional de Estadística y del barómetro Eurostat, un español roza los 1.700 euros brutos; un británico, 3.600, con el añadido de que en el Reino Unido, fieles a su libra esterlina, no han tenido que sufrir en sus bolsillos el ajuste duro que supuso el cambio de moneda. Un trabajador alemán no aprieta un tornillo por menos de 3.060. Y los franceses son capaces de quemar de nuevo la Bastilla si les tocan sus 2.615 euros al mes. Si nos comparamos con los italianos no nos va mucho mejor: en el país transalpino también hacen la siesta, pero se embolsan 600 euros más que nosotros. Sólo griegos, portugueses y los novatos en la Unión Europea lo tienen más crudo. Un trabajador polaco se apaña como puede con 660 euros al mes.

Claro que siempre hay alguien peor. Nuestros ocho millones de pensionistas se las ven y se las desean con 843 brutos al mes. Eso sí que es ingeniería contable. Los parados que cotizan (1,4 millones) andan por los 1.000. Y otros 400.000 desempleados reciben ayuda asistencial. Sin olvidar los 170.000 jornaleros que las pasan canutas en el régimen general agrario. Haciendo la cuenta de la vieja y sumando los once millones de mileuristas antedichos, nos encontramos con un panorama de 20 millones de salarios para echarse a llorar en un país de 44 millones de habitantes. No es extraño que tres de cada cuatro españoles consideren que su nómina es «una auténtica miseria», se+E490gún una encuesta virtual del portal MSN de Internet. Y el 40 por ciento de los encuestados reconoce, además, que nunca se ha llevado la alegría de un aumento de sueldo.

¿Qué nos salva? Sin contar la economía sumergida, las chapucillas y el dinero negro, nos salva la incorporación de la mujer al mercado de trabajo. En los hogares donde entran dos sueldos se respira cierto alivio, a costa de muchos sacrificios. Nos salva la familia. España es uno de los países con un tejido familiar más tupido y solidario. Una red informal de parientes que se ayudan entre sí y que se ha perdido en otras sociedades con mayor nivel de vida o un estado del bienestar más generoso. Y nos salva también que echamos muchas horas en el tajo, lo que desmonta algunos prejuicios. España es el tercer país con la jornada laboral más larga, según un estudio de Adecco que analiza el mercado laboral en siete países europeos. Trabajamos 38,3 horas semanales de promedio. Pero no nos cunde. Nuestra productividad es menor que en los países con jornadas más breves: Holanda, Bélgica y Alemania.

Otro problema es que los trabajadores españoles disponen de pocas herramientas para saber si lo que cobran está en consonancia con lo que reciben sus colegas. Los estudios anuales de la consultora ICSA y un proyecto de la Universidad de Salamanca son las únicas referencias fiables. Mirando con lupa nuestras nóminas llama la atención que las diferencias salariales sean tan grandes. En la cúspide están los pilotos. Un comandante de una línea aérea se embolsa 15.500 euros al mes, el doble que el presidente del Gobierno, aunque le da para despreocuparse del precio de un café en el bar de la esquina. El camarero que se lo sirva andará por los 1.166 euros. Ellos y los albañiles (1.390 euros) son los pilares de una economía como la española, cimentada en la hostelería y el ladrillo. Telefonistas (886) y dependientes (1.079) están en el peldaño más bajo. Que un camionero (1580) gane bastante más que un periodista (1.190) quizá sorprenda. Que un obrero cualificado, como un encofrador, pueda ganar cuando tira el hormigón a destajo más que un catedrático universitario (de 3.500 a 5.000 euros) dejará boquiabierto a más de uno.

Claro que todo es relativo. El sueldo base de un catedrático es de 1.090 euros al mes. Pero con trienios, complementos y otros pluses puede superar los 4.000. Un médico ronda los 1.800. Pero si sumamos antigüedad, pagas extraordinarias, bonificaciones y deducciones fiscales no es inusual que alcance los 5.000. Si además tiene consulta privada, ni se sabe. Y si es un cirujano plástico de prestigio, el bisturí le reportará más de 30.000 euros mensuales. El gran salto en las retribuciones se produce entre los empleados y los jefes. Según el informe Infoempleo 2007, un directivo percibe, de media, una cantidad 2,37 veces superior a la de un técnico. En general, la retribución directa de un directivo asciende a 82.756 euros; la de un mando, a 57.400, y la de un técnico a 34.812. El informe también apunta que las áreas mejor retribuidas son márketing, operaciones y recursos humanos.

Pero volvamos al mundo de los simples mortales. Los trabajadores españoles cobraron de media en el segundo trimestre de 2007 un sueldo de 1.686 euros brutos. Pero la fiesta va por barrios. O mejor dicho, por autonomías. Madrileños, catalanes y vascos son los que más cobran. De hecho, Madrid es la única comunidad donde se superan los 2.000 euros de sueldo medio. Los catalanes se tienen que conformar con 1.879 y los vascos, con 1.872. En el furgón de cola, los ‘curritos’ de Canarias (1.397 euros), Galicia (1.382) y Extremadura (1.336). Por sexos se mantiene la discriminación, con un 15,7 por ciento de diferencia a favor de los sueldos masculinos. La Agencia Tributaria traduce este porcentaje en 484 euros al mes en perjuicio de las mujeres.

¿Cuál es la conclusión? Según el último informe de la OCDE, España es el único país entre los desarrollados que ha tenido un descenso del salario promedio durante el último decenio. Este descenso ha coincidido con un gran crecimiento de los beneficios de las rentas empresariales. «De hecho, la exuberancia de los beneficios empresariales se basa en gran medida en la moderación salarial. Es algo preocupante, porque de seguir esta tendencia los salarios de las nuevas generaciones serán más bajos que los de las anteriores», reflexiona Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Con esta inquietante perspectiva y el precio de la leche superando al del gasóleo, que se discuta en el Congreso una exótica propuesta para la creación de una renta básica «universal y sin condiciones», un sueldo que cobrarían todos los ciudadanos sin excepción, sean niños o adultos, millonarios o mendigos, quieran trabajar o no, invita a rascarse la coronilla y abrir la boca del asombro. La propuesta no salió adelante y fue tachada de reaccionaria, insolidaria, fantasiosa y hasta diabólica por la mayoría de los parlamentarios. ¡Dar una paga a los vagos! Pero puede dar una idea del desconcierto que hay entre las elites políticas con las vacas flacas a la vuelta de la esquina.
Carlos Manuel Sánchez y Daniel Méndez

La cultura de la generación "PlayStation"

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Acabo de leer un árticulo en la revista Harvard Deusto Marketing & Ventas que me ha hecho volver a escribir en el blog después de dos semanas!

Intento resumirlo y "adaptar el mensaje" al mundo de los recursos humanos. El artículo está escrito por Martín Vivancos, profesor y director de los programas de marketing de EADA.

Habla sobre los valores de consumo de la generación playstation. Algunos son:

Cultura de la inmediatez: Velocidad, velocidad, velocidad. ¡Ya! No me hables de la calidad, quiero tenerlo ahora. Hay una alta intolerancia a los tiempos de espera (la gente quiere respuestas rápidas). Sociedad sin tiempo, veloz, cambiante. Obsesión por no perder el tiempo, en el trabajo, en mi desarrollo profesional, en las reuniones, ...

Cultura de la concesión: Los padres actuales trabajan de sol a sol. Tienen poco tiempo para estar con sus hijos. Y el poco que están no van a estar de "mal rollo", así hay falta de tiempo compartido que se suple con complacer cualquier necesidad de tu hijo/a.
El rol paternal ha pasado de ser un gestor de problemas y conflictos a ser un proveedor de necesidas. La felicidad se haya en la concesión y en el consumo. Y la felicidad se basa en el consumo... aunque la abundancia puede ser generadora de insatisfacción.

Cultura de baja resistencia a la frustración: La cultura de la concesión genera una cultura de baja resitencia a la frustración. Algo quiero, algo me conceden. La alta permisividad implica una "intolerancia al no". Las cosas no se consiguen a través del sacrificio y el esfuerzo. No hace falta simplemente se conceden.

Cultura del hedonismo: Existe una tendencia denodada hacia la búsqueda del placer. Tenemos que tener sensaciones de placer en todos los momentos en todas las áreas de nuestra vida. Todo gira en torno al sujeto y sus deseos.

Cultura de la abundancia: Como ya comentaron Kjell Nodstrom y Jonas Ridderstrale en Funky Business estamos en la sociedad del excedente. Tenemos exceso de oferta. El consumo es un valor en si mismo. El consumo es interpretado como sinónimo de felicidad.

Cultura de crisis de valores: El logro de todo sin esfuerzo es tempranas edades no es la mejor plataforma para la proyección de valores. La juventud busca valores en las marcas y en los códigos éticos de las empresas (RSC, etc...), cada vez más se compite no a través del producto, sino de los valores que representa la marca.

Cultura de infidelidad: La crisis de valores genera vinculos (cliente - consumidor, empresa - empleado, ...) débil, que con una amplia gama de oferta incita a la cultura de la infidelidad. Es necesario gestoinar emocionalmente esas interacciones y esos vínculos.

Cultura de la tecnología: ¡Qué contar desde un blog!
Técnologías e internet: Conocimiento en masa y facilmente accesible para un público masivo. Un ejemplo es como han cambiado los procesos de selección con la transparencia (para ambas partes) que proporcinan los portales de internet.
Además que tengamos a nuestro alcance amplios conocimientos implica una menor valoración de la experiencia. La experiencia ya no lo es todo. Ya no se respeta tanto la experiencia (los mayores).

Todo estas variables se pueden aplicar al mercado y los hábitos de consumo o a la relacion empresa-trabajador: los trabajadores cada vez somos más exigentes, lo queremos todo más rápido, queremos disfrutar en nuestro puesto de trabajo, tenemos mucha más información gracias a internet, la infidelidad profesional no es un tabú, tenemos amplias ofertas de trabajo (tasa de paro muy baja), y poca resistencia a la frustración.

¿Cómo gestionamos esta situación los responsables de rescursos humanos? ¿y los responsables de los equipos de trabajo?

Canales para buscar trabajo

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Alrededor del 10% de la población española, 4 millones de personas, busca trabajo en nuestro país. Esta cifra engloba a jóvenes que desean acceder a su primer empleo (472.000), a ocupados que cambiarían de trabajo por diversos motivos (un 32%, según un estudio del CIS de 1999), a parados ocasionales y de larga duración y a personas que tratan de incorporarse de nuevo al mercado profesional (como mujeres que, tras un periodo retiradas del ámbito profesional, tratan de volver a él).

Dentro de la búsqueda de empleo, la estrategia y los canales que habrá de utilizar quien busca su primer empleo serán bien distintos de los que se valdrá alguien que, por diversos motivos, desea cambiar de ocupación. También la formación del demandante condiciona y encauza el acceso al trabajo: un título universitario no garantiza el éxito, excepto en caso de licenciaturas relacionadas con las nuevas tecnologías, en pleno auge hoy. Uno de los problemas de la formación universitaria radica en su larga duración: las tendencias del mercado laboral incitan a los jóvenes a estudiar carreras universitarias que quizá queden obsoletas cuando las finalicen. Por el contrario, la hasta hace poco denostada Formación Profesional (FP) responde a las exigencias del mercado con más agilidad, y cuenta con la ventaja de que se ha reducido su duración (después de la ESO y de dos años de bachiller, se accede a un ciclo de dos años de FP tras el cual de puede desempeñar una profesión). En algunas comunidades autónomas hasta un 44% de los jóvenes se decanta por esta opción, que ofrece un índice de colocación muy elevado: 100% en la construcción, 94% en automoción, 93% en metal y 86% en agricultura y 86% en electricidad y electrónica.

Por todo ello, la búsqueda de trabajo debe tomarse como un proceso personalizado en el que cada situación (si se tiene o no experiencia laboral, la formación, las aspiraciones, la urgencia para encontrar empleo) requerirá una estrategia distinta y un uso diferente de los intermediarios. Empresas de trabajo temporal (ETT), agencias de colocación, servicios públicos de empleo como el INEM, Internet, anuncios de los medios de comunicación y el boca a boca son los principales intermediarios para buscar o cambiar de empleo.

Cada intermediario resulta más adecuado para encontrar trabajo en determinados sectores y los empleos hallados mediante ellos cada uno de ellos serán de distinta duración. Además, la búsqueda resulta más rápida con unos que con otros (las ocupaciones que ofrecen las ETT son, en comparación con otros intermediarios, menos estables, pero la colocación mediante ETT es mucho más rápida, sobre todo en el sector servicios).

Internet escala puestos en la lista de intermediarios, tal y como atestiguan las cifras: al menos el 8% de las empresas españolas utilizan los servicios de portales de empleo (frente al 2% que lo hacían en 1998) y contratan mediante estos portales al 6% de sus asalariados, y el 36% de los usuarios de la Red lo es también de estos servicios.

Pero si tuviéramos que citar el intermediario más efectivo para conseguir empleo, el boca a boca destaca entre todos: cerca de 70% de los trabajos se consiguen a través de la red de amistades y conocidos, en lo que tradicionalmente se denominaba enchufismo y hoy en día red de relaciones.

Las profesiones con mayor demanda de empleo son ahora, además de las relacionadas con las nuevas tecnologías, todas las vinculadas a la construcción, automoción, metal agricultura, comerciales, servicios, y las zonas en las que, según los expertos, habrá que buscar trabajo son Madrid, Cataluña y el arco mediterráneo. También las perspectivas resultan halagüeñas en Navarra, País Vasco y La Rioja. Andalucía subirá, asimismo, al tren de empleo, especialmente en el sector de las nuevas tecnologías.

Por último, cabe citar una alternativa laboral que gana adeptos cada día a pesar de que todavía no se ha popularizado suficientemente: el teletrabajo. Aunque en España tan sólo el 2,8% de los ocupados trabaja a distancia desde su casa, en Europa esta modalidad alcanza el 6% y las perspectivas de aumento son claras: más del 60% de los empleados tradicionales se muestra interesado en el teletrabajo para un futuro cercano.

De momento el teletrabajo no se asocia demasiado a empleos de calidad, sino más bien a la temporalidad. Además, la legislación española no lo ha regulado todavía, por lo que esta modalidad de trabajo se rige mediante la normativa laboral aplicada al trabajo tradicional.

Tampoco debemos olvidar el autoempleo, una opción para los más emprendedores y arriesgados, aunque las empresas creadas mediante esta fórmula presentan un elevado índice de mortalidad: cerca del 60% desaparecen antes de cinco años.

Establecer prioridades

El primer paso en la búsqueda de empleo consiste en autoexaminarse, analizar que podemos ofrecer y en definir qué aspectos se valorarán más en un trabajo. La proximidad geográfica, el salario, los beneficios sociales no monetarios, el ambiente de trabajo, las posibilidades de progreso, el interés de las tareas a desempeñar, la estabilidad del puesto, el prestigio de la empresa y el horario serán algunos de esos aspectos.

Se trata de uno de los momentos clave dentro del proceso de buscar trabajo, ya que otorgar más importancia a un criterio que a otro implica elegir entre un modelo de vida u otro. Si bien es cierto que todos aspiramos a un mínimo nivel de calidad de vida, también lo es que probablemente un salario más alto se obtendrá trabajando en puestos de mayor responsabilidad (a los que no todos podemos optar) y con horarios más exigentes, lo que redundará en un descenso del tiempo libre.

Trabajar lejos de casa puede obligar a un traslado de domicilio, con todo lo que ello implica. Y la tensión que genera un ambiente de trabajo desagradable será soportable para unos y enfermará a otros. Por ello, reflexionar sobre el modelo de vida que se prefiere resulta fundamental y recomendable tanto para quien busca su primer empleo como para quien desea cambiar a otro. Los que se encuentran en este segundo caso contarán con ventaja: la experiencia sobre cómo influye en su vida cada uno de los aspectos citados les facilitará la toma de la decisión.

Envío selectivo

Definidos los aspectos que más se valorarán de un empleo, se debe trazar la estrategia para dar con él. Se comenzará elaborando una lista de empresas que concuerdan con los aspectos considerados más relevantes. Un envío masivo de currículos resultará menos efectivo que un mailing selectivo a empresas que se ciñen más a los objetivos establecidos.

Si entre esos aspectos se sitúan por ejemplo, el salario, la proximidad geográfica y el ambiente de trabajo, la lista de empresas incluirá las que respondan a estos criterios. Pero las compañías escogidas se acercarán en diferente medida a esos aspectos (podemos topar con una muy próxima a nuestro domicilio que nos aportaría ingresos inferiores a otra más lejana pero a distancia razonable). Por ello, el listado de empresas que responden a nuestros objetivos básicos también habrá de clasificarse, según su grado de coincidencia con los aspectos primados.

Un consejo útil en esta fase es el de detectar los tres primeros criterios y evaluar sus consecuencias. Siguiendo el ejemplo anterior, un sueldo más elevado trabajando a más distancia de casa compensará a muchas personas, pero, para otras, la calidad de vida que conlleva el madrugar menos y regresar antes a casa será fundamental. En caso de duda, se pueden incluir criterios complementarios en la reflexión: un sueldo más bajo puede suplirse con las interesantes prestaciones socio-sanitarias que algunas empresas ofrecen a sus empleados.

Intermediarios: diferencias en resultados y en rapidez

Tras establecer los criterios que más se valoran en un empleo, llega el momento de utilizar los intermediarios del mercado de trabajo (el nexo entre los empleos y los candidatos) para contactar con las empresas que más se adecuan a nuestras aspiraciones. Cuantos más se utilicen, más posibilidades de éxito habrá.

ETT: empresas privadas que contratan personal y lo ponen a disposición de las empresas usuarias por un periodo de tiempo. Su mala imagen, está desapareciendo gracias a la Ley de Convergencia Salarial de agosto de 1999. Según esa normativa, los trabajadores contratados por una ETT deben recibir el mismo salario que los contratados directamente por la empresa usuaria. El principal mercado de estas empresas es el sector servicios, seguido de industria y construcción. Del 15% al 20% de las contrataciones laborales se realizan mediante las ETT, que constituyen un excelente canal de acceso para mujeres que han permanecido alejadas del mundo laboral durante un largo período de tiempo o jóvenes que aún no han accedido al mercado profesional y demandan dinero urgente o experiencia laboral. Esto se debe a la facilidad, rapidez y transitoriedad de los trabajos que ofrecen las ETT. No son el mejor modo de lograr trabajo estable, aunque después de varias experiencias a través de ETT uno de cada tres empleados se queda en la empresa usuaria.


Agencias de colocación: entidades que colaboran con los servicios públicos de empleo como intermediarios en el mercado laboral, para ayudar a los trabajadores a encontrar un puesto y a los empleadores a la contratación de trabajadores apropiados para satisfacer sus necesidades. Estas agencias, aunque no es lo habitual, pueden cobrar por sus servicios. Hay que inscribirse en ellas y esperar a que llamen con ofertas de empleo. No son adecuadas si urge encontrar trabajo, ya que ofrecen resultados a largo plazo. El 6% de las contrataciones laborales se consiguen mediante estas agencias.

Servicios Públicos de Empleo (SPE): instituciones públicas (INEM?) que actúan como intermediarios del mercado de trabajo y ofrecen a toda la población activa la posibilidad de beneficiarse de sus servicios (orientación al empleo, formación gratuita, fomento de la inserción laboral de sectores con dificultades para ello, servicios de asistencia al autoempleo?). La búsqueda de trabajo a través de los SPE es más apropiada para desempleados de larga duración, parados mayores de 45 años y otro tipo de sectores que revisten dificultad para su inserción. Los SPE no disponen de una gran oferta de empleos y tampoco ofrecen un alto porcentaje de colocación (8-10%).

Para utilizar los SPE hay que inscribirse en la oficina de empleo que por distrito postal corresponda. A pesar de la lentitud en la búsqueda y la escasa adaptación de las ofertas a las condiciones personales de formación, los SPE son un buen medio para obtener información, asesoramiento y ampliar contactos con el mercado laboral.

Internet: ofrece multitud de portales especializados en formación, asesoramiento y búsqueda de empleo. Todavía exigen grandes dosis de paciencia para insertar en los portales un currículo y para encontrar en ellos las ofertas que se adaptan al perfil del solicitante, pero mejoran día a día y han simplificado su uso. Prueba de ello es el espectacular aumento del porcentaje de los internautas que los visitan (un 2% los utilizaba en 1998, frente a un 36% actual) y que las empresas cada vez realizan más contrataciones mediante los portales de empleo (hasta un 6% de sus trabajadores). Ahorran tiempo y dinero tanto a solicitantes de trabajo como a empresas. El perfil del internauta que busca trabajo es un hombre o mujer de entre 20 y 34 años, de clase media-media y media-alta, con experiencia y elevada formación. Los puestos más buscados son informáticos, ingenieros industriales y empleados de los sectores de banca, hostelería y turismo. Al introducir en estos portales un currículo, es importante ser precisos y delimitar al máximo el perfil, por dos motivos: el primero, para no ver nuestra cuenta de correo inundada de ofertas inservibles, y el segundo, porque un currículo poco conciso es desechado cuando una empresa solicita un candidato con características muy completas.

Anuncios de empleo en prensa: sólo un 2% de los contratos laborales son fruto de las ofertas de empleo publicadas en prensa, aunque al menos mediante estos anuncios se observan las tendencias del mercado y cuáles son las profesiones más y menos demandadas. Las empresas valoran de forma muy negativa a quien contesta de forma compulsiva a las ofertas de empleo publicadas. Por ello, se han de leer cuidadosamente los anuncios y ver qué requisitos son excluyentes y cuáles no para el puesto, ya que raramente se cumplen todos (no es lo mismo "se valoran conocimientos de inglés" que "dominio de inglés). Si, analizada esta cuestión, el aspirante considera que cubre los requisitos fundamentales, es momento de preparar una buena carta de presentación, ajustada a la oferta y que le permita diferenciarse lo máximo posible de quienes contestan de forma compulsiva. Esta opción de buscar empleo permite que sea el candidato quien elija las ofertas que se adaptan a su perfil, condiciones y aspiraciones.

El boca a boca: es la red social de contactos personales. Lo que tradicionalmente se denominaba enchufismo hoy se conoce como red de relaciones o networking. Se trata de revisar nuestra agenda de contactos para ver quién puede recomendarnos para un puesto de trabajo o, al menos, allanarnos el camino de entrada a una empresa. Esta red se teje de manera espontánea y constituye el medio más rápido y eficaz de detectar un puesto de trabajo: hasta el 70% de los puestos de trabajo se encuentran a través de amistades o conocidos, y sirve tanto para dar con el primer empleo como para cambiar a otro. La red social debe cuidarse y fomentarse, hasta conseguir que se transforme en una cadena generadora de nuevos contactos. No resulta el método más eficaz para dar frutos de manera inmediata pero, sin lugar a dudas, es el medio más productivo a medio y largo plazo. Requiere un gran esfuerzo de orden y atenciones, pero merece la pena.

El 22,5% de los ‘currantes’ dice que el trabajo perjudica su salud

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Los colectivos que se consideran más afectados son los conductores, artesanos, mecánicos y personal sanitario. La dolencia más frecuente es el dolor de espalda
Ayer se presentó en Madrid la sexta encuesta nacional de condiciones de trabajo M. GESTO LAGÜELA
El 22,5% de los trabajadores españoles cree que su trabajo afecta negativamente a su salud y siete de cada diez dicen sentirse expuestos al riesgo de sufrir un accidente en el desempeño de su actividad. Este último porcentaje se sitúa en cotas más altas si nos referimos al sector de la construcción. Estos datos se desprenden de la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, que elabora el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. De acuerdo con los resultados de esta encuesta, los colectivos más afectados son los conductores, artesanos, mecánicos y el personal sanitario. Las dolencias que con más frecuencia atribuyen los españoles al trabajo son los dolores de espalda y cuello, así como
el estrés.

El trabajo inestable altera la salud
Los trabajadores que no tienen un trabajo estable, o que lo pueden perder en breve, presentan un porcentaje más elevado de síntomas de tipo psicosomático (alteraciones del sueño, cansancio, dolores de cabeza, mareos...) que aquellos que creen que no lo van a perder.
Cortes y pinchazos, los mayores riesgos
Los riesgos señalados con mayor frecuencia son pinchazos y cortes (29%) y golpes (26%). Las principales causas que los provocan son las distracciones o descuidos.
El 8% pasa del reconocimiento médico
Más de la mitad de los trabajadores españoles se sometió al reconocimiento médico en 2006, pero un 8% de aquellos a los que se les ofreció la posibilidad la rechazó.
El 74% tiene molestias en músculos o huesos
Este tipo de dolencias dicen sentirlas el 74% de los encuestados.
Las más frecuentes se localizan en la zona lumbar (40%), la nuca (27%) y la zona alta de la espalda (26%).

El Príncipe anima a las empresas a invertir en talento y capital humano

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El Príncipe de Asturias entrega el galardón de Ensayo de los Premios de la Fundación "Everis" para la Enseñanza y la Investigación a Juan Carlos Pubeiro Villar.
Fernando Alvarado  El Príncipe animó a las empresas a invertir en talento y en capital humano, y aseguró que la formación del personal y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías serán claves para asegurar el desarrollo de la actividad productiva en un mundo "interdependiente y en permanente transformación". Don Felipe presidió hoy en Madrid el acto de entrega de los premios "Ensayo" y "Emprendedores" 2007 que convoca la Fundación Everis.

Los premios recayeron en el economista Juan Carlos Cubeiro y la doctora en Ciencias de la Educación Física, coautores del ensayo titulado "Liderazgo en la empresa, liderazgo en el deporte", y en el proyecto "Tecnologías de la Robótica", dirigido por el ingeniero José Luis Rubio con el apoyo del Parque Científico y Tecnológico de la Universidad de Albacete.

El Príncipe de Asturias valoró la iniciativa de esta Fundación por favorecer el estudio y la investigación ligados al fomento del espíritu emprendedor, y destacó el creciente número de empresas y de empresarios españoles que han logrado consolidar su presencia y su prestigio a nivel internacional. Subrayó además que esta iniciativa favorece la cooperación entre las empresas y las universidades, así como el trabajo conjunto de profesionales y académicos.

La globalización y sus consecuencias en América Latina
En el acto estuvo presente el ex presidente mexicano y director del Centro de Globalización de la Universidad de Yale (Estados Unidos), Ernesto Zedillo, quien pronunció una conferencia sobre la globalización y sus consecuencias en América Latina.

Zedillo destacó el crecimiento económico que han experimentado los países latinoamericanos debido, a su juicio, al fortalecimiento de la democracia y a la mejora de los sistemas bancarios, pero subrayó que la economía latinoamericana adolece todavía de una "seria vulnerabilidad" por la debilidad de sus instituciones.

El ex presidente mexicano observó que la región latinoamericana es la que presenta el crecimiento más débil de todas las regiones en desarrollo del mundo, y negó que haya habido "milagros latinoamericanos" durante el siglo pasado, ya que todos los repuntes de la economía que se produjeron fueron menores que los de otras regiones como las del sudeste asiático. 

Cinco días de vacaciones pagadas por diez años de trabajo, novedad en China.

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La nueva norma, de momento, afectaría a los funcionarios públicos y trabajadores de empresas

Los trabajadores chinos podrían disfrutar muy pronto de vacaciones remuneradas, ya que el Gobierno está estudiando un borrador de una nueva regulación laboral y ha pedido la opinión de la ciudadanía, según informa en su web el periódico 'Shanghai Daily'.
Hasta ahora, y aunque la necesidad de contar con vacaciones pagadas se lleva estudiando desde 1991 y el país cuenta con una ley laboral que defiende su existencia desde hace 12 años, la ausencia de una regulación específica ha impedido su aplicación.
La nueva norma, de momento, afectaría a los funcionarios públicos y trabajadores de empresas, y desde ayer y hasta el próximo 16 de noviembre la Oficina de Asuntos Legales, dependiente del Consejo de Estado (ejecutivo), estará abierta a las propuestas particulares, según el rotativo.

Máximo de 15 días por 'currar' 20 años
Sin embargo, y a pesar de tratarse de un importante avance en los derechos de los trabajadores chinos, la mejoría no puede definirse exactamente de espectacular: durante los diez primeros años de vida laboral el empleado sólo tendrá derecho a cinco días de vacaciones pagadas; pasada la década disfrutará de diez días, y después de un total de 20 años trabajando podrá llegar al límite previsto, 15 días.
El diario aclara que no es necesario haber trabajado siempre para el mismo empleador, con un año bastará, aunque no especifica si el cómputo de años se realizará desde la entrada en vigor la ley o según la vida trabajada de cada ciudadano.

Diferente a las "semanas doradas"
Además, indica, los empleadores no podrán ofrecer como días pagados las ya existentes tres "semanas doradas" de vacaciones (en realidad, tres días que se suman a otros cuatro correspondientes a dos fines de semana con ocasión del Año Nuevo Chino, el Día del Trabajo y el Día Nacional).
Establecidas al principio de esta década, las "semanas doradas" han hecho correr ríos de tinta, ya que aunque inicialmente se consideraron una gran idea que permitía a los chinos viajar por el país y, de paso, aumentar el consumo interno, en los últimos años las críticas se han multiplicado porque el flujo de turistas es tal que las comunicaciones e infraestructuras nacionales no pueden absorber la demanda, los precios se disparan y muchos empiezan a optar por quedarse en casa. La aprobación de una norma específica que establezca el número de vacaciones contribuiría, pues, a acabar también con el debate.